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Oh Santa Hostia

Oh Santa Hostia, en la que está encerrado el testamento de la Divina Misericordia para nosotros y, especialmente para los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en [la que] está oculto el Cuerpo y la Sangre del Señor Jesús como testimonio de la infinita misericordia hacia nosotros y, especialmente, hacia los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, que contiene la vida eterna que [de] la infinita misericordia es donada en abundancia a nosotros y, especialmente, a los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que está la misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu santo hacia nosotros y, especialmente, a los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que está encerrado el precio infinito de la misericordia, que compensará
todas nuestras deudas y, especialmente, la de los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que encierra la fuente de agua viva que brota de la infinita misericordia hacia
nosotros y, especialmente, para los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que está encerrado el fuego del amor purísimo que arde del seno del Padre
Eterno, como del abismo de la infinita misericordia para nosotros y, especialmente, para los pobres
pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que está guardado el remedio para todas nuestras debilidades, [remedio] que
mana de la infinita misericordia, como de una fuente para nosotros y, especialmente, para los pobres
pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que está encerrado el vínculo de unión entre Dios y nosotros, gracias a la
infinita misericordia para nosotros y, especialmente para los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, en la que están encerrados todos los sentimientos del dulcísimo Corazón de Jesús
hacia nosotros y, especialmente, hacia los pobres pecadores.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza en todos los sufrimientos y contrariedades de la vida.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre las tinieblas y las tormentas interiores y exteriores.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza en la vida y en la hora de la muerte.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre los fracasos y el abismo de la desesperación.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre las mentiras y las traiciones.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre las tinieblas y la impiedad que sumergen la tierra.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre la nostalgia y el dolor, en el que nadie nos comprende.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre las fatigas y la vida gris de todos los días.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza cuando nuestras ilusiones y nuestros esfuerzos se esfuman.
Oh Santa Hostia, nuestra única esperanza entre los golpes de los enemigos y los esfuerzos del infierno.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando las dificultades excedan mis fuerzas y cuando mis esfuerzos
resulten inútiles.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando las tormentas agiten mi corazón y el espíritu aterrorizado
comience a inclinarse hacia la desesperación.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando mi corazón comience a temblar y el sudor mortal nos bañe la
frente.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando todo se conjure contra mí y la negra desesperación comience a introducirse en mi alma.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando mi vista se apague para todo lo que es terrenal y mi espíritu
vea por primera vez los mundos desconocidos.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando mis obligaciones estén por encima de mis fuerzas y el fracaso
sea mi destino habitual.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando el cumplimiento de las virtudes me parezca difícil y mi
naturaleza se rebele.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando los golpes de los enemigos sean dirigidos contra mí.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando las fatigas y los esfuerzos sean condenados por la gente.
Oh Santa Hostia, confiaré en Ti cuando Tu juicio resuene sobre mí, en aquel momento confiaré en el
mar de Tu misericordia. (D. 356)

Nuestra Madre nos prepara para la Navidad

"La Santísima Virgen me ha ensenado como debo prepararme para la fiesta de la Natividad del Señor.

La he visto hoy sin el Niño Jesús; me ha dicho: Hija mía, procura ser mansa y humilde para que Jesús que vive continuamente en tu corazón pueda descansar. Adóralo en tu corazón, no salgas de tu interior. 

Te obtendré, hija mía, la gracia de este tipo de la vida interior, que, sin abandonar tu interior, cumplas por fuera todos tus deberes con mayor aplicación. Permanece continuamente con Él en tu corazón. Él será tu fuerza. 

Mantén el contacto con las criaturas si la necesidad  y los deberes lo exigen. Eres una morada agradable a Dios viviente, en la que Él permanece continuamente con amor y complacencia, y la presencia viva de Dios que sientes de modo mas vivo y evidente, te confirmará, hija mía, en lo que he dicho. Trata de comportarte así hasta el día de la Navidad, y después Él Mismo te dará a conocer cómo deberás tratar con Él y unirte a Él."

(D. 785)

Novena reparadora

"Año 1934. El día de la Asunción de la Santísima Virgen no fui a la Santa Misa. La doctora  no me lo permitió, pero oré con fervor en la celda. Poco después vi. a la Virgen que era de una belleza indescriptible y que me dijo:

Hija mía, exijo de ti oración, oración y una vez más oración por el
mundo, y especialmente por tu patria. 

Durante nueve días recibe la Santa Comunión reparadora, únete estrechamente al sacrificio de la Santa Misa. Durante estos nueve días estarás delante de Dios como una ofrenda, en todas partes, continuamente, en cada lugar y en cada momento, de día y de noche, cada vez que te despiertes, ruega interiormente. 
Es posible orar interiormente sin cesar."

(D. 325)

Reparemos por los pecados al Sagrado Corazón

"Durante las vísperas oí estas palabras: Hija Mía, deseo descansar en tu corazón, ya que muchas almas Me han arrojado hoy de su corazón, he experimentado una tristeza mortal.

Traté de consolar al Señor ofreciéndole mil veces mi amor, sentí en el alma la repugnancia por el pecado."

(D. 866)

La oración por la conversión de los pecadores siempre es escuchada

"Hoy escuché en el alma una voz: Oh, si los pecadores conocieran Mi misericordia no perecería un número tan grande de ellos. Diles a las almas pecadoras que no tengan miedo de acercarse a Mi, habla de Mi gran misericordia.
 

El Señor me ha dicho: La pérdida de cada alma Me sumerge en una tristeza mortal. Tú siempre Me consuelas cuando  rezas por los pecadores. Tu oración quemas Me agrada es la oración por la conversión de los pecadores. Has de saber, hija Mía, que esta oración es siempre escuchada." (D.1396-1397)

La mirada de Jesús en la Cruz


"Una vez Jesús me dijo: Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada en la cruz."

"Una vez el confesor me preguntó cómo debía ser colocada la inscripción, ya que todo eso no cabía en la imagen.
 

Contesté que rezaría y que daría la respuesta la semana siguiente. Al alejarme del confesionario, y pasando cerca del Santísimo Sacramento, recibí el entendimiento interior de cómo debía ser la inscripción. 

Jesús me recordó lo que me había dicho la primera vez, es decir, que estas tres* palabras debían ser puestas en evidencia. Las palabras son éstas: Jesús, en Ti confío.  
 Entendí que Jesús deseaba que fuera colocada esa frase, pero además de estas palabras no daba otras órdenes precisas.
Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío."


(Diario 326-327)

El alma silenciosa es capaz de la mas profunda unión con Dios

"1 III 1937. El Señor me ha hecho saber cuánto le desagrada un alma que habla mucho. En tal alma no encuentro descanso. El ruido continuo Me cansa y en ese ruido el alma no distingue Mi voz." (D. 1008)


"El silencio es una espada en la lucha espiritual; un alma platicadora no alcanzará la santidad. Esta espada del silencio cortará todo lo que quiera pegarse al alma.

Somos sensibles a las palabras y queremos responder de inmediato, sensibles, sin reparar si es la voluntad de Dios que hablemos.

El alma silenciosa es fuerte; ninguna contrariedad le hará daño si persevera en el silencio. El alma silenciosa es capaz de la mas profunda unión con Dios; vive casi siempre bajo la inspiración del Espíritu Santo. En el alma silenciosa Dios obra sin obstáculos." (D. 477)

Debemos hacer lo que podamos por cumplir la Voluntad de Dios en nuestra vida

"14 I 1937. Hoy Jesús ha entrado en mi pequeña habitación aislada, con una túnica clara, ceñido de un cinturón de oro; una gran Majestad resplandecía de toda su silueta y dijo: Hija Mía, ¿por qué te dejas llevar por pensamiento de miedo? Contesté: Oh Señor, Tu sabes por qué. Y me dijo: ¿Por qué? Esta obra me asusta. Tú sabes que soy incapaz de cumplirla. Y me dijo: ¿Por qué? Ves que no tengo salud, no tengo instrucción, no tengo dinero, soy un abismo de miseria, tengo miedo de tratar con la gente. Jesús, yo deseo solamente a Ti, Tú puedes liberarme de esto.

Y el Señor me dijo: Hija Mía, lo que Me has dicho es verdad. Eres muy miserable y a Mi Me ha agradado realizar la obra de la misericordia precisamente a través de ti que eres la miseria misma. No tengas miedo, no te dejaré sola. Haz por esta causa lo que puedas, yo completaré todo lo que te falta; tú sabes lo que está en tu poder, hazlo.

El Señor miró en lo profundo de mi ser con gran benevolencia; pensé que iba a morir de gozo bajo esta mirada. El Señor desapareció, se quedó en mi alma (253) la alegría, la fuerza y el ánimo para obrar, pero me sorprendí de que el Señor no quisiera liberarme, y no cambiara nada de lo que dijo una vez; y a pesar de toda esta alegría, hay siempre una sombra de sufrimiento. Veo que el amor y el sufrimiento van juntos.

Visiones como ésta no las tengo muchas, pero más a menudo trato con el Señor de manera mas profunda. Los sentidos quedan dormidos, pero, aunque inadvertidamente, cada cosa llega a ser para mi más real y más clara que como si la viera con los ojos. El intelecto conoce más en un momento que durante largos años de profundas reflexiones y meditaciones, tanto en lo referente a la esencia de Dios, como respecto a las verdades reveladas y también al conocimiento de su propia miseria."

(D. 881-882)

Preparemos nuestro Corazón para el pequeño Niño Jesús

"Hoy he visto que el Padre Andrasz celebraba la Santa Misa; antes de la elevación vi al pequeño Jesús que estaba muy contento, con las manitas tendidas y un momento después no veía nada más.

Estaba en mi habitación aislada y continuaba haciendo el agradecimiento. Sin embargo, luego pensé: ¿Por qué el Niño Jesús estuvo tan alegre? Porque no siempre había estado tan alegre en mis visiones. De pronto oí dentro de mí estas palabras:
Porque estoy bien en su corazón. 

Y eso no me sorprendió nada, porque sé que ama mucho a Jesús."

(D. 879)

Dios es Amor y Misericordia


" Siento muy bien que mi misión no terminara con mi muerte, sino que empezará. Oh almas que dudan, les descorreré las cortinas del cielo para convencerlas de la bondad de Dios, para que ya no hirieran más el Dulcísimo Corazón de Jesús con desconfianza. Dios es Amor y Misericordia. 

Una vez el Señor me dijo: Mi Corazón ha sido conmovido por una gran compasión hacia ti, hija Mía queridísima, cuando te he visto hecha pedazos por el gran dolor que sufrías mientras deplorabas tus pecados. Yo veo tu amor tan puro y sincero que te doy la prioridad entre las vírgenes, tú eres el honor y la gloria de Mi Pasión. Veo cada humillación de tu alma y nada se escapa a Mi atención; elevo a los humildes hasta Mi trono, porque así es Mi voluntad.

Oh Dios único en la Santísima Trinidad, deseo amarte como hasta ahora ninguna alma humana Te ha amado; y aunque soy particularmente mísera y pequeñita, no obstante arrojé muy profundamente el ancla de mi confianza en el abismo de Tu misericordia, oh Dios y Creador mío. A pesar de mi gran miseria no tengo miedo de nada, sino que espero cantar eternamente el himno de la gloria. Que no dude alma ninguna mientras viva, aunque sea la mas miserable, cada una puede ser una gran santa, porque es grande el poder de la gracia de Dios. De nosotros depende solamente no oponernos a la actuación de Dios." (D. 281-283)

Inmaculada Concepción de María

"Oh María, Virgen Inmaculada,
Puro cristal para mi corazón,
Tú eres mi fuerza, oh ancla poderosa,
Tú eres el escudo y la defensa para el corazón débil.

Oh Maria, Tú eres pura e incomparable,
Virgen y Madre a la vez
Tú eres bella como el sol, sin mancha alguna,
Nada se puede comparar con la imagen de Tu alma
Tu belleza encantó el ojo del tres veces Santo,
Y bajó del cielo, abandonando el trono de la sede eterna,
Y tomó el cuerpo y la sangre de Tu Corazón,
Durante nueve meses escondiéndose en el Corazón de la Virgen
Oh Madre, Virgen, nadie comprenderá,
Que el inmenso Dios se hace hombre,
Sólo por amor y por su insondable misericordia,
A través de Ti, oh Madre, viviremos con Él eternamente.

Oh Maria, Virgen Madre y Puerta Celestial,
A través de Ti nos ha llegado la salvación
Todas las gracias brotan para nosotros
a través de Tus manos
Y me santificara solamente un fiel seguimiento de Ti.

Oh Maria, Virgen, Azucena mas bella,
Tu corazón fue el primer tabernáculo para Jesús en la tierra,
Y por eso porque Tu humildad fue la más profunda,
Y por eso fuiste elevada por encima de los coros de los ángeles y de los santos.
Oh Maria, dulce Madre mía,
Te entrego el alma, el cuerpo y mi pobre corazón,
Sé [tú] la custodia de mi vida,
Y especialmente en la hora de la muerte,
En el último combate."
(D. 161)

Hay un solo precio con el cual se compran las almas

"Al día siguiente me sentía muy débil, pero ya no experimentaba ningún sufrimiento.

Después de la Santa Comunión vi al Señor Jesús bajo la apariencia que ya había visto durante una de las adoraciones. La mirada del Señor traspasó mi alma por completo y ni siquiera el más pequeño polvillo se escapó a su atención. Y dije a Jesús: Jesús, pensé que me ibas a llevar.

Y Jesús me contestó: Aun no se ha cumplido plenamente Mi voluntad en ti; te quedaras todavía en la tierra, pero no mucho tiempo. Me agrada mucho tu confianza, pero el amor ha de ser más ardiente.  

El amor puro da fuerza al alma en la agonía misma. Cuando agonizaba en la cruz, no pensaba en Mí, sino en los pobres pecadores y rogaba al Padre por ellos. Quiero que también tus últimos momentos sean completamente semejantes a los Míos en la cruz. 

Hay un solo precio con el cual se compran las almas, y éste es el sufrimiento unido a Mi sufrimiento en la cruz. El amor puro comprende estas palabras, el amor carnal no las comprenderá nunca." (D. 324)

Poner nuestra confianza en El Señor

" Durante los tormentos mas duros fijo mi mirada en Jesús crucificado; no espero ayuda de parte de los hombres, sino que tengo mi confianza en Dios; en su insondable misericordia está toda mi esperanza.



+ Cuanto más siento que Dios me transforma, tanto mas deseo sumergirme en el silencio. El amor de Dios realiza su obra en lo profundo de mi alma, veo que empieza mi misión, la que me ha encomendado el Señor."

(D. 681- 682)

Vivir el adviento mansa y humildemente

"Propósito general: recogimiento interior, silencio.
Escóndeme, Jesús, en la profundidad de Tu misericordia, y el prójimo me juzgue, entonces, según le agrade.

Nunca hablar de mis propias vivencias. En el sufrimiento buscar alivio en la oración, en las dudas mas pequeñas buscar solamente el consejo del confesor. Tener el corazón siempre abierto para recibir los sufrimientos de los demás y mis sufrimientos hundirlos en el Corazón de Dios para que no se noten por fuera, si es posible.

Tratar de mantener siempre el equilibrio aunque las circunstancias sean extremadamente tormentosas.

No permitir turbar mi paz y mi silencio interior. Ninguna cosa puede compararse con la paz del corazón. Si me reprochan algo injustamente, no justificarme; si la Superiora quiere conocer (195) la verdad sobre si tengo o no tengo razón, lo sabrá no necesariamente de mi. Yo debo aceptar todo con una actitud interior de humildad.

Viviré este Adviento según las indicaciones de la Santísima Virgen: mansa y humildemente.

Vivo estos momentos con la Santísima Virgen. Con inmensa añoranza espero la venida del Señor. Mis deseos son grandes. Deseo que todos los pueblos conozcan al Señor, deseo preparar a todas las naciones para recibir al Verbo Encarnado.

Oh Jesús, haz que la fuente de Tu misericordia brote con mayor abundancia, porque la humanidad está muy enferma y por eso más que nunca necesita Tu compasión. Tu eres un mar ilimitado de misericordia para nosotros, pecadores y cuanto mayor es nuestra miseria, tanto mas grande es el derecho que tenemos a Tu misericordia. Tú eres la fuente que hace feliz a cada criatura por medio de Tu misericordia infinita." (D. 790-793)

En un retiro

"Hoy empiezo los ejercicios espirituales. Jesús, Maestro mio, guiame, dispon de mi según Tu voluntad, purifica mi amor para que sea digna de Ti, haz de mi lo que desea Tu misericordiosisimo Corazon.

Jesús, en estos dias estaremos a solas, hasta el momento de nuestra union; mantenme, Jesús, en el recogimiento del espiritu.

Por la noche el Señor me dijo: Hija Mia, que nada te asuste ni te perturbe, mantén una profunda tranquilidad, todo está en Mis manos, te haré entender todo por la boca del Padre Andrasz. Sé como una niña frente a él."

(D. 218-219)

Confiar en Jesús y no preocuparnos tanto por las contrariedades

"+ Jesús me ha dado a conocer que todo depende de su voluntad, dándome una profunda serenidad respecto a toda esta obra.

Escucha, hija Mía, aunque todas las obras que surgen por Mi voluntad están expuestas a grandes sufrimientos, sin embargo considera si alguna de ellas estuvo expuesta a mayores dificultades que la obra directamente Mía la obra de la Redención. 

No debes preocuparte demasiado por las contrariedades. El mundo no es tan fuerte como parece, su fuerza es estrictamente limitada. Has de saber, hija Mía, que si tu alma está llena del fuego de Mi puro amor, entonces todas las dificultades desaparecen como la niebla bajo el rayo del sol y tienen miedo de atacar tal alma, y todos los adversarios temen meterse con ella, porque sienten que esa alma es mas fuerte que el mundo entero….


Hija Mía, en toda esta obra de la misericordia haz tanto cuanto te lo permita la obediencia, pero presenta claramente al confesor hasta el mas pequeño de Mis deseos y no puedes sustraerte de lo que él decida, sino que debes cumplirlo fielmente, de otro modo Yo no tendría mas Mi complacencia en ti…."

(D. 1642 -1644 )

El pequeño niño Jesús

" Una vez vi. aquella imagen [en] una pequeña capillita y en un momento vi. que de aquella pequeña capillita se hizo un templo grande y bello, y en aquel templo vi. a la Santísima Virgen con el Niño en los brazos.

Luego el Niño Jesús desapareció de los brazos de la Virgen y vi una imagen viva de Jesús crucificado.

La Virgen me dijo que me comportara como Ella: a pesar de los gozos, siempre mirara fijamente la cruz y me dijo también que las gracias que Dios me concedía no eran solamente para mí sino también para otras almas.

El Niño Jesús que veo durante la Santa Misa no es siempre igual, a veces muy alegre, a veces no mira nada hacia la capilla.

Ahora, la mayoría de las veces está alegre cuando nuestro confesor celebra la Santa Misa. Me sorprendí mucho al ver cuánto lo amaba el pequeño Niño Jesús. A veces lo veo con un delantalcito  de color."

(D. 561-562)

Las culpas voluntarias aunque pequeñas nos alejan de Dios

"Esta noche la conoces sólo Tu, oh Señor. La he ofrecido por los pobres pecadores empedernidos para impetrar Tu misericordia para ellos. Despedázame aquí, quémame aquí, con tal de que me des las almas de los pecadores y especialmente…. Oh Jesús, Contigo nada va perdido; Tú tienes todo, dame las almas… de los pecadores.

En la adoración durante el oficio de las “Cuarenta horas”, el Señor me dijo:  
Hija Mía, escribe que las culpas involuntarias de las almas no retienen Mi amor hacia ellas ni Me impiden unirme a ellas; sin embargo las culpas, aunque sean las mas pequeñas, pero voluntarias, frenan Mis gracias y a tales almas no las puedo colmar de Mis dones. "

 (D. 1640-1641)

¡ Hoy es la fiesta de Cristo Rey !

 "Durante la Santa Misa rogué con fervor que Jesús sea el Rey de todos los corazones, que la gracia de Dios resplandezca en cada alma.

Entonces vi a Jesús, tal y como está pintado en esta imagen, diciéndome estas palabras: Hija Mía, Me rindes la mayor gloria cumpliendo fielmente Mis deseos.

Oh, qué grande es Tu belleza, Jesús, Esposo mío, Flor viva, vivificante, en la que está encerrado el rocío que da la vida al alma sedienta. En Ti se sumergió mi alma. Tu solamente eres el objeto de mis aspiraciones y de mis deseos, úneme lo mas estrecho posible a Ti y al Padre y al Espíritu Santo para que viva y muera en Ti.

Sólo el amor tiene importancia, es él que eleva nuestras más pequeñas acciones hasta la infinidad.

Oh Jesús mío, de verdad, yo no sabría vivir sin Ti, mi espíritu se ha fundido con el Tuyo. Nadie lo
comprenderá bien, primero hay que vivir de Ti para conocerte en los demás."

(D. 500-503)

Fin de los ejercicios espirituales

Mi propósito sigue siendo el mismo: la unión con Cristo Misericordia.

Fin de los ejercicios espirituales; última conversación con el Señor.
Te agradezco, Amor eterno, por Tu inconcebible benevolencia para mí, por ocuparte Tu Mismo directamente de Mi santificación.  

Hija Mía, que te adornen especialmente tres virtudes; humildad, pureza de intención [y] amor. 

No hagas nada mas, sino lo que exijo de ti y acepta todo lo que te dé Mi mano. Procura vivir en el recogimiento para oír Mi voz que es tan bajita que solo la pueden oír las almas recogidas….. (D. 1778-1779)

Tercer día, ejercicios espirituales

Tercer día

"Hija Mía, en esta meditación considera el amor al prójimo: ¿es Mi amor lo que te guía en el amor al prójimo?, ¿rezas por los enemigos?, ¿deseas el bien a quienes te han entristecido o te han ofendido de cualquier modo?

Has de saber que cualquier cosa buena que hagas a cualquier alma, la acojo como si la hubieras hecho a Mi Mismo.

Aplicación: Oh Jesús, Amor mío. Tu sabes que en las relaciones con el prójimo, sólo desde hace poco me guío exclusivamente por Tu amor. Solamente Tú conoces mis esfuerzos encaminados a alcanzar este fin.

Ahora me resulta más fácil, pero si Tú Mismo no hubieras encendido este amor en mi alma, no habría logrado perseverar en él. Es gracias a Tu amor Eucarístico que me inflama cada día.

Segunda meditación

Ahora vas a meditar sobre Mi amor en el Santísimo Sacramento. Aquí estoy entero para ti, con el cuerpo, el alma y la divinidad, como tu Esposo. Tú sabes lo que exige el amor, una sola cosa, es decir, la reciprocidad….

Aplicación: Oh Jesús mío, Tu sabes que deseo amarte con el amor con el cual (126) hasta ahora ningún alma Te ha amado. Desearía que el mundo entero se transformara en el amor hacia ti, Esposo mío. Tú me alimentas con la leche y la miel de Tu Corazón. Desde los años más tempranos me has criado Tu Mismo para Ti, con el fin de que ahora sepa amarte. Tú sabes que Te amo, porque sólo Tú conoces la profundidad del sacrificio que Te ofrezco cada día.

Jesús me dijo: Hija Mía, ¿tienes alguna dificultad en estos ejercicios espirituales? Contesté que no tenía. Durante estos ejercicios espirituales mi mente es como un relámpago. Con gran facilidad penetro todos los misterios de la fe, Maestro mío y Guía. Bajo el rayo de tu luz toda la oscuridad desaparece de mi mente.

Hoy, como lectura tomarás el santo Evangelio escrito por San Juan, capitulo 21. Vívelo más con el corazón que con la mente.

+ Durante el oficio que se celebra en el mes de junio, el Señor me dijo: Hija Mía, en tu corazón he depositado Mi complacencia. Cuando Me quedé en el Santísimo Sacramento el Jueves Santo, has contado mucho en Mi mente.

Después de estas palabras mi amor se esforzó para expresarle lo que Él era para mí y no logré encontrar palabras y rompí a llorar por mi impotencia. Y Jesús dijo: Soy para ti la Misericordia Misma, por lo tanto te pido que Me ofrezcas tu miseria y esta impotencia tuya, y con esto alegrarás Mi Corazón.

Hoy, en mi alma ha entrado una llama de amor divino tan viva que si hubiera durado mas tiempo, me habría quemado en este fuego, liberándome de las ataduras del momento actual. Me parecía que bastaba un momentito más para que me hundiera en el océano de amor. No sé describir estas flechas de amor que traspasan mi alma. (D. 1768-1776)

En este punto incluye la Conferencia sobre la Misericordia

Segundo día, ejercicios espirituales

Segundo día

"Hija Mía, hoy considera Mi dolorosa Pasión, toda su inmensidad; medítala como si hubiera sido
emprendida exclusivamente por ti.


Aplicación: Cuando empecé a sumergirme en la divina Pasión, descubrí el gran valor del alma humana y toda la maldad del pecado y conocí cómo yo no sabia sufrir. Para adquirir meritos por los sufrimientos, uniré mis sufrimientos a la Pasión del Señor Jesús pidiendo gracia para las almas agonizantes a fin de que la misericordia de Dios las envuelva en ese importante momento…….

 Segunda meditación

Hija Mía, medita sobre la regla y los votos que Me has hecho a Mí. Tú sabes cuánto los aprecio y todas las gracias que tengo para las almas de los religiosos se relacionan con la regla y los votos.
 

Aplicación: Oh Jesús mío, advierto aquí muchas faltas, pero por merito de Tu gracia no recuerdo una infracción consciente y voluntaria de la regla o de los votos religiosos; sigue guardándome, oh mi buen Jesús, porque por mi misma soy débil.

Hoy, hija Mía, tomarás por lectura el capitulo diecinueve del Evangelio de San Juan y lee no sólo con los labios sino con el corazón….
Durante esta lectura mi alma estaba colmada de una profunda tristeza. Conocí toda la ingratitud de las criaturas para con su Creador y Señor. Pedí que Dios me perseverara de la ceguera del intelecto. (D. 1761 -1766)

En este punto se incluye la Conferencia sobre el Sacrificio y la Oración

Primer día, ejercicios espirituales


 Primera meditación

 "Por la noche Jesús me dio el tema de la meditación. En el primer momento el temor y la alegría penetraron mi corazón. Entonces me estreché a su Corazón y el temor desapareció y se quedó la alegría.

Me sentí por completo como hija de Dios, y el Señor me dijo:  
No tengas miedo de nada, lo que está vedado a los demás, te está concedido a ti; las gracias que a otras almas no les está concedido ver ni siquiera desde lejos, te nutren a ti cada día como el pan cotidiano.

 Considera, hija Mía, quién es Aquél al cual tu corazón está estrechamente unido por los votos….
Antes de crear el mundo, te amaba con el amor que ahora experimenta tu corazón y por todos los siglos Mi amor no cambiará jamás.

Aplicación:  Al solo recuerdo de Aquél con quien mi corazón estaba esposado, mi alma entró en un recogimiento mas profundo y una hora me pasó como un minuto. En este recogimiento conocí los atributos de Dios. Inflamada así interiormente de amor, Salí al jardín para refrescarme; al mirar al cielo, una nueva llama de amor me inundó el corazón.

Luego oí estas palabras:
Hija Mía, si has agotado el tema que te ha sido propuesto, te daré otro.
Contesté: Oh Majestad infinita, no me bastará la eternidad para conocerte…. Sin embargo, mi amor hacia Ti ha crecido muchísimo. Como un acto de agradecimiento deposito mi corazón a Tus pies, como un capullo de rosa: que su perfume encante Tu Divino Corazón ahora y en la eternidad. Qué paraíso [hay] en el alma cuando el corazón siente ser tan amado por Dios…

Hoy vas a leer el capitulo quince [del] Evangelio de San Juan. Deseo que leas muy despacio. "
(D. 1753 -1757)

Meditación segunda

"Hija mía, medita sobre la vida divina que se encuentra en la Iglesia para la salvación y la santificación de tu alma. Considera cómo aprovechas estos tesoros de gracias, estos esfuerzos de Mi amor.

Aplicación: Oh Jesús tan compasivo, no siempre he sabido aprovechar estos dones inestimables, porque no
reparaba en el don mismo sino que me fijaba demasiado en el recipiente, en el que me entregabas tus dones. Oh mi dulcísimo Maestro, a partir de ahora ya será de otro modo: aprovecharé Tu gracia según pueda mi alma. Me sostendrá la fe viva; la gracia que me enviarás bajo cualquier aspecto, la aceptaré directamente de Ti sin pensar en el recipiente en el cual me la enviarás. Si no siempre está en mi poder de recibirla con alegría, lo haré siempre sometiéndome a Tu santa voluntad. (D. 1758-1759)

En este punto se incluye la Conferencia sobre la lucha espiritual.

Ejercicios espirituales de tres días

"Bajo la dirección del Maestro, Jesús. Él Mismo me ordenó hacer estos ejercicios espirituales y Él Mismo estableció los días para hacerlos, es decir tres días antes de la venida del Espíritu Santo y Él Mismo los dirigió.

Sin embargo, pedí al confesor el permiso para poder hacer estos ejercicios y lo obtuve. Lo pedí también a la Madre Superiora y también de ella lo obtuve. Había decidido que sin el permiso de las Superioras no los haría. Empecé la novena al Espíritu Santo y esperaba la respuesta de la Madre Superiora.

 Hoy deberían comenzar los ejercicios espirituales y yo no tengo ninguna noticia sobre cuál es la opinión de la Madre Superiora.

Por la noche, cuando fui al oficio, durante las letanías vi al Señor Jesús: Hija Mía, empezamos los ejercicios espirituales. Contesté: Jesús, mi amadísimo Maestro, discúlpame, pero no voy a hacerlos, porque no sé si la Madre Superiora me da su permiso o no. Quédate tranquila, hija Mía, la Superiora te ha dado su permiso, lo sabrás mañana por la mañana, pero comenzamos los ejercicios esta noche….

Y efectivamente, por la noche la Madre Superiora telefoneó a la hermana que me asiste en esta enfermedad para que me dijera que me permitía hacer los ejercicios espirituales; sin embargo la hermana se olvidó decírmelo y me lo dijo sólo a la mañana del día siguiente disculpándose mucho conmigo por no habérmelo dicho el día. Anterior. Le contesté: Esté tranquila, yo ya he empezado los ejercicios espirituales según el deseo de la Superiora. (D. 1752)

Mañana se publicará el texto del día 1, luego del 2 y del 3 los días sucesivos

Jesús nos dá siempre fuerzas y nos ayuda a cumplir su Voluntad

 "Cuando me alejé del confesionario fui asaltada por innumerables tormentos.
Fui delante del Santisimo sacramento y dije: Jesús, sálvame. Tu ves que soy debil.

Entonces escuche estas palabras: Durante los ejercicios espirituales, antes de los votos perpetuos, te daré una ayuda.

Fortalecida por estas palabras, comencé a avanzar sin pedir consejo a nadie; sin embargo sentia tanta desconfianza hacia mi misma, que decidí acabar con esas dudas una vez por todas.

Asi pues, esperaba ansiosamente esos ejercicios espirituales que debian preceder los votos perpetuos; ya unos dias antes pedia incesamente al Señor la luz para el sacerdote que iba a confesarme, para que él decidiera de una vez, categóricamente, sí o no, y yo pensaba: Estaré tranquila una vez por todas Pero estaba preocupada si alguien quisiera escuchar todas esas cosas. Sin embargo, decidi no pensar nada en eso, y tener toda la confianza en el Señor. Me resonaban esas palabras: “Durante los ejercicios espirituales.”

Todo ya está preparado. Mañana por la mañana hemos de salir a Cracovia para los ejercicios espirituales. Hoy entré en la capilla para agradecer a Dios las innumerables gracias que me había concedido durante esos cinco meses. Mi corazon estaba profundamente conmovido frente a trantas gracias y la tutela de las Superioras.

Hija Mia, quedate tranquila, Me encargo de todos los asuntos. Yo Mismo los resolveré con las Superioras y con el confesor. Habla con el Padre Andrasz con la misma sencilles y confianza con la que hablas Conmigo." (D. 213-215)

El amor es el que dá valor a nuestras acciones


" Oh Jesús, me das a conocer y entender en qué consiste la grandeza del alma: no en grandes acciones, sino en un gran amor.

Es el amor que tiene el valor y él confiere la grandeza a nuestras acciones; aunque
nuestras acciones sean pequeñas y comunes de por si, a consecuencia del amor se harán grandes y
poderosas delante de Dios gracias al amor.

El amor es un misterio que transforma todo lo que toca en cosas bellas y agradables a Dios. El amor de
Dios hace al alma libre; es como una reina que no conoce el constreñimiento del esclavo, emprende todo con gran libertad del alma, ya que el amor que vive en ella es el estimulo para obrar.

Todo lo que la rodea, le da a conocer que solamente Dios es digno de su amor. El alma enamorada de Dios y en Él sumergida, va a sus deberes con la misma disposición con que va a la Santa Comunión y cumple también las acciones mas simples con gran esmero, bajo la mirada amorosa de Dios; no se turba si con el tiempo alguna cosa resulta menos lograda, ella está tranquila porque en el momento de obrar hizo lo que estaba en su poder.

Cuando sucede que la abandona la viva presencia de Dios, de la que goza casi continuamente, entonces
procura vivir de la fe viva; su alma comprende que hay momentos de descanso y momentos de lucha. Con
la voluntad está siempre con Dios. Su alma es como un oficial adiestrado en la lucha, desde lejos ve
dónde se esconde el enemigo y está preparada para el combate, ella sabe que no está sola; Dios es su
fortaleza." (D. 889 - 890)

Con Jesús tenemos el cielo en nuestro corazón



"El anochecer, Jesús, mañana por la mañana he de pronunciar los votos perpetuos.

Pedí a todo el cielo y la tierra, y todo lo que existe llamé a agradecer a Dios por esta gran e inconcebible gracia. De repente oí estas palabras: Hija Mía, tu corazón es el cielo para Mí.

Todavía un momento de oración y después hay que salir corriendo ya que nos echan de todas partes, porque arreglan todo para mañana; la capilla, el refectorio, la sala, y la cocina, y nosotras debemos acostarnos. Pero de dormir ni hablar. La alegría quitó el sueño. Pensaba ¿qué habrá en el cielo si ya aquí, en este destierro, Dios colma mi alma de tal modo?" (D. 238)

Oración especial para la conversión de los pecadores


+ Hoy, Jesús me dijo: Deseo que conozcas mas profundamente el amor que arde en Mi Corazón por las almas y tu comprenderás esto cuando medites Mi Pasión. Apela a Mi misericordia para los pecadores, deseo su  salvación. 

Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por algún pecador, le concederé la gracia de la conversión. Esta oración es la siguiente:

Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío." (D. 186 - 187)

Poner nuestras preocupaciones en manos de Dios


"21 XII 1935. Una vez el confesor dijo que fuera a ver aquella casa, si era la misma que yo había visto en visión. Cuando fui con mi confesor a ver la casa, o más bien las ruinas, con un solo vistazo
reconocí que todo era igual a lo que había visto en visión.

Cuando toqué las tablas que estaban clavadas formando algo como una puerta, en el mismo instante, una fuerza como un relámpago penetró mi alma dándome la certeza inquebrantable. Me alejé rápido de aquel lugar con el alma llena de alegría; me parecía que alguna fuerza me clavaba en aquel lugar. Me alegré mucho de ver una conformidad absoluta de esas cosas con las que había visto en la visión.

Cuando el confesor hablaba del arreglo de las celdas y de otras cosas, encontré todo idéntico a lo que me había dicho Jesús. Me alegro grandemente de que Dios obre por él, pero no me sorprendo nada de que Dios le dé tanta luz, ya que en el corazón puro y humilde mora Dios que es la Luz Misma y todos los sufrimientos y todas las contrariedades existen para que se manifieste la santidad del alma.

Al regresar a casa, entré en seguida en nuestra capilla para descansar un momento, de repente oí en el alma estas palabras: No tengas miedo de nada, Yo estoy contigo, estos asuntos están en Mis manos y los realizaré según Mi misericordia, y nada puede oponerse a Mi voluntad." (D. 573)

Importancia del ayuno

Reglas que seguirían las hermanas de la nueva congregación que Nuestro Señor pidió a Santa Faustina que fundara:

"En lo que se refiere a la alimentación, no comeremos carne; las comidas serán tales que ni aun los pobres tendrán nada que envidiarnos. Sin embargo los días festivos pueden diferir un poco de los días regulares.

Comerán tres veces al día, observaran rigurosamente los ayunos en el espíritu primitivo y especialmente los dos grandes.

Los alimentos serán iguales para todas las hermanas, excluyendo cualquier
excepción para que la vida comunitaria sea observada en toda su integridad, tanto en las comidas, como en el vestir o el arreglo de la celda; pero si una de las hermanas se pone enferma, debe gozar de todos los
favores." (D. 546)

Valor del sufrimiento

"El sufrimiento es el tesoro mas grande que hay en la tierra, purifica al alma. En el sufrimiento
conocemos quien es nuestro verdadero amigo. El amor verdadero se mide con el termómetro del
sufrimiento.

Oh Jesús, Te doy gracias por las pequeñas cruces cotidianas, por las contrariedades con las que tropiezan mis propositos, por el peso de la vida comunitaria, por una mala interpretación de [mis]
intenciones, por las humillaciones por parte de los demas, por el comportamiento aspero frente a nosotros, por las sospechas injustas, por la salud debil y por el agotamiento de las fuerzas, por repudiar yo mi propia voluntad, por el anonadamiento de mi propio yo, por la falta de reconocimiento en todo, por los impedimentos hechos a todos [mis] planes.

Te doy gracias, Jesús, por los sufrimientos interiores, por la aridez del espiritu, por los miedos, los temores y las dudas, por las tinieblas y la densa oscuridad interior, por las tentaciones y las distintas pruebas, por las angustias que son difíciles de expresar y especialmente por aquellas en las que nadie nos comprende, por la hora de la muerte, por el duro combate durante ella,m por toda la amargura.
Te agradezco, Jesús, que has bebido el caliz de la amargura antes de darmelo endulzado. He aquí, he acercado los labios a este caliz de Tu santa voluntad; hagase de mi según Tu voluntad, que se haga de mi lo que Tu sabiduría establecio desde la eternidad.

Deseo beber hasta la ultima gotita el caliz de la predestinacion, no quiero analizar essta predestinacion; en la amargura mi gozo, en la desesperación, mi confianza. En ti, oh Señor, todo lo que da Tu Corazon paternal es bueno; no pongo las conglobaciones por encima de las amarguras, ni las amarguras por encima de las consolaciones, sino que Te agradezco todo, oh Jesús. Mi deleite consiste en contemplarte, oh Dios Inconcebible. En estas existencias misteriosas está mi alma, es alli donde siento que estoy en mi casa.

Conozco bien la morada de mi Esposo. Siento que en mi no hay ni una gota de sangre que no arda de amor hacia Ti.

Oh Belleza Eterna, quien Te conoce una vez solamente, no puede amar ninguna otra cosa. Siento la vorágine insondable de mi alma y que nada la puede llenar, sino Dios Mismo. Siento que me hundo en Él como un granito de arena en un océano sin fondo." (D. 342, 343)

La gran importancia de la buena confesión

Es importante siempre estar en gracia de Dios, pues no sabemos nunca cuando nos llamará Nuestro Señor.

"Un desmayo repentino, sufrimiento preagónico. No era la muerte, es decir el pasaje a la verdadera vida,
sino una muestra de los sufrimientos de la misma. La muerte es espantosa a pesar de darnos la vida eterna.

De repente me sentí mal, la falta de respiración, la oscuridad delante de los ojos, la sensación del debilitamiento de los miembros este sofocamiento es atroz. Un instante de este sofocamiento es infinitamente largo…

A pesar de la confianza, viene también un extraño miedo. Deseé recibir los últimos santos sacramentos. Sin embargo la Confesión resulta muy difícil a pesar del deseo de confesarme. Uno no sabe lo que dice; comienza a decir una cosa, deja la otra sin terminar. Oh, que Dios preserve a cada alma de aplazar la confesión a la última hora.

Conocí el gran poder de las palabras del sacerdote que descienden sobre el alma del enfermo. Cuando pregunté al Padre espiritual si estaba preparada para presentarme delante de Dios y si podía estar tranquila, recibí la respuesta: Puedes estar completamente tranquila no solamente ahora, sino después de cada confesión semanal. La gracia de Dios que acompaña estas palabras del sacerdote es grande. El alma siente la fortaleza y el arrojo para la lucha." (D. 321)

Nuestro Buen Dios nos guía para hacer Su Voluntad


Como guío a Santa Faustina:

"Cuando bajé del tren y vi que cada uno se fue por su camino, me entró miedo: ¿Qué hacer? ¿A dónde dirigirme, si no conocía a nadie? Y dije a la Madre de Dios: María, dirígeme, guíame. Inmediatamente oí en el alma estas palabras: que saliera de la ciudad a una aldea donde pasaría una noche tranquila. Así lo hice y encontré todo tal y como la Madre de Dios me había dicho.

Al día siguiente, a primera hora regresé a la ciudad y entré en la primera iglesia [7] que encontré y empecé a rezar para que siguiera revelándose en mí la voluntad de Dios. Las Santas Misas seguían una tras otra. Durante una oí estas palabras: Ve a hablar con este sacerdote y dile todo, y él te dirá lo que debes hacer en adelante. Terminada la Santa Misa fui a la sacristía y conté todo lo que había ocurrido en mi alma y pedí que me indicara en qué convento debía estar." (D. 11-12)

Unir nuestras oraciones a las de Nuestra Madre Santísima

"Una vez oí estas palabras: Ve a la Superiora y pide que te permita hacer todos los días una hora de adoración durante 9 días; [en] esta adoración intenta unir tu oración con Mi Madre. Reza con todo corazón en unión con María, también trata de hacer el Vía Crucis en este tiempo. Recibí el permiso, pero no para una hora entera, sino para el tiempo que me permitían los deberes.

Debía hacer aquella noven por intención de mi patria. En el séptimo día de la novena vi a la Madre de Dios entre el cielo y la tierra, con una túnica clara. Rezaba con las manos junto al pecho, mirando hacia el cielo. De su corazón salían rayos de fuego, algunos se dirigían al cielo y otros cubrían nuestra tierra." (D. 32-33)

Oremos por las almas de los difuntos

"Una noche vino a visitarme una de nuestras hermanas que había muerto hacia dos meses antes. Era una de las hermanas del primer coro. La vi en un estado terrible. Toda en llamas, la cara dolorosamente torcida. [La visión] duró un breve instante y desapareció.

Un escalofrió traspasó mi alma y aunque no sabia donde sufría, en el purgatorio o en el infierno, no obstante redoblé mis plegarias por ella. La noche siguiente vino de nuevo, pero la vi. en un estado aun más espantoso, entre llamas mas terribles, en su cara se notaba la desesperación.

Me sorprendí mucho que después de las plegarias que había ofrecido por ella la vi. en un estado más espantoso y pregunté: ¿No te han ayudado nada mis rezos? Me contestó que no le ayudaron nada mis rezos y que no le iban a ayudar. Pregunté: ¿Y las oraciones que toda la Congregación ofreció por ti, tampoco te han ayudado? Me contestó que nada. Aquellas oraciones fueron en provecho de otras almas. Y le dije: Si mis plegarias no te ayudan nada, hermana, te ruego que no vengas a verme. Y desapareció inmediatamente.

Sin embargo yo no dejé de rezar. Después de algún tiempo volvió a visitarme de noche, pero en un estado distinto. No estaba entre llamas como antes y su rostro era radiante, los ojos brillaban de alegría y me dijo que yo tenia el amor verdadero al prójimo, que muchas almas se aprovecharon de mis plegarias y me animó a no dejar de [interceder] por las almas que sufrían en el purgatorio y me dijo que ella no iba a permanecer ya por mucho tiempo en el purgatorio. ¡Los juicios de Dios son verdaderamente misteriosos" (D. 58)

La Voluntad de Dios siempre se cumple

"La segunda confesión con el arzobispo [182].

Has de saber, hija mía, que si ésta es la voluntad de Dios, tarde o temprano, se realizara, porque la voluntad de Dios tiene que cumplirse. Ama a Dios en tu corazón, ten…[la frase queda interrumpida]." (D. 479)


Confiar siempre en Jesús

"Mi conversación con el Señor Jesús antes de empezar los ejercicios espirituales. Jesús me dijo que esos ejercicios serian un poco diferente de los otros.

Al tratar Conmigo procurarás alcanzar una profunda calma. Eliminaré todas las incertidumbres al respecto. Yo sé que ahora estás tranquila, mientras te estoy hablando; pero en cuanto deje de hablar, empezarás a buscar dudas, pero has de saber que fortaleceré tu alma hasta tal punto que aunque quisieras inquietarte no estaría en tu poder. 

Y como prueba de que soy Yo quien te habla, el segundo día de los ejercicios espirituales irás a confesarte con el sacerdote que dirige los ejercicios. Irás a él en cuanto termine la meditación y preséntale los temores que tienes respecto a Mi, y Yo te contestaré por su boca y entonces terminarán tus dudas. 

Durante esos ejercicios espirituales observa un silencio tan riguroso como si en tu alrededor no existiera nada. Hablarás solamente Conmigo y con el confesor, a las Superioras les pedirás solamente penitencias.

Me alegré muchísimo de que el Señor Jesús me hubiera mostrado tanta benevolencia y de que se hubiera humillado hacia mí."

En todo y siempre la máxima fidelidad a Dios

"Padre Andrasz – consejo espiritual.

No hacer nada sin el consentimiento de las Superioras. Esta cuestión hay que reflexionarla bien y rezar mucho. En estas cosas hay que ser muy prudente, ya que usted, hermana, tiene aquí la voluntad de Dios segura y evidente, porque está unida a esta orden por los votos, perpetuos además; pues no debe haber dudas, y lo que tiene dentro de si, son apenas relámpagos de la creación de algo.

Dios puede hacer algún cambio, pero estas cosas suceden muy raramente. Hasta que usted no reciba un conocimiento más evidente, no tenga prisa. Las obras de Dios van lentamente; si son de Dios, los conocerá claramente y si no, se esfumarán y usted obedeciendo no se extraviará. Pero debe hablar de todo sinceramente con el confesor y escucharlo ciegamente.

Ahora no le queda, hermana, otra cosa que aceptar el sufrimiento hasta que esto se aclare, es decir, hasta la solución de este problema. Su disposición respecto a estas cosas es buena y siga así, llena de sencillez y de espíritu de obediencia es una buena señal. Si usted, hermana, sigue en esta disposición, Dios no le permitirá extraviarse; en la medida en que es posible, mantenerse alejada de estas cosas y si, a pesar de eso, suceden, tomarlas con tranquilidad, no tener miedo de nada. Está en las buenas manos de Dios tan bueno. En todo lo que me ha dicho, no veo ninguna ilusión ni contradicción a la fe: éstas son las cosas buenas de por si y hasta seria bueno que hubiera un grupo de almas que pidieran a Dios por el mundo, porque todos necesitamos oraciones.

Tiene un buen director espiritual y aténgase a él y esté tranquila. Sea fiel a la voluntad de Dios y cúmplala. En cuanto a las tareas, haga lo que manden, tal y como lo manden aunque fuera una cosa mas humillante y penosa. Elija siempre el último lugar y entonces le dirán: Siéntate mas arriba. En el alma y en el comportamiento debe considerarse la última de toda la casa y de toda la Congregación. En todo y siempre la máxima fidelidad a Dios."  (D. 506)

Sin humildad no podemos agradar a Dios

"Un consejo del Rev. Sopocko.

Sin humildad no podemos agradar a Dios. Ejercítate en el tercer grado de la humildad, es decir no solamente no recurras a explicaciones y justificaciones cuando te reprochen algo, sino que alégrate de la humillación.

Si las cosas de las que me hablas, proceden verdaderamente de Dios, entonces prepara tu alma a grandes sufrimientos. Encontrarás desaprobaciones y persecuciones. Te van a mirar como a una histérica, una extravagante, pero Dios no escatimará su gracia.

Las verdaderas obras de Dios siempre enfrentan dificultades y se caracterizan por el sufrimiento. Si Dios quiere realizar algo, tarde o temprano, lo realizará, lo realizará a pesar de las dificultades y tú, mientras tanto, ármate de gran paciencia."  (D. 270)


Padre Miguel Sopocko fué beatificado el 28 de septiembre de 2008 en el Sanctuario de la Misericordia Divina de Bialystok (Polonia).  Mas información aquí: http://www.misericordia-divina.com

Oración a Nuestra Madre la Santísima Virgen María



"Oh Maria, Madre y Señora mía.
Te ofrezco mi alma y mi cuerpo, mi vida y mi muerte y todo lo que vendrá después de ella. Pongo todo en tus manos, oh mi Madre.

Cubre mi alma con tu manto virginal y concédeme la gracia de la pureza de corazón, alma y cuerpo.
Con tu poder defiéndeme de todo enemigo, especialmente de aquellos que esconden su malicia bajo una máscara de virtud.

Oh Espléndida Azucena, Tu eres mi espejo, oh mi Madre."

(D. 79)

Jesús el más Misericordioso



"Escribe, hija Mía, que para un alma arrepentida soy la misericordia misma. 

La más grande miseria
de un alma no enciende Mi ira, sino que Mi Corazón siente una gran misericordia por ella
."

(D. 1739)

La infinita bondad de Dios en la creación de los hombres

"Oh Dios que por Tu misericordia Te has dignado llamar de la nada a la existencia al género humano colmándolo generosamente de la naturaleza y de la gracia.

Pero para Tu bondad eso no [ha sido] suficiente. Tu, oh Señor, en Tu misericordia nos das la vida eterna. Nos admites a Tu felicidad eterna y nos haces participes de Tu vida intima y lo haces únicamente por Tu misericordia. Nos concedes Tu gracia únicamente porque eres Bueno y lleno de amor.

No éramos nada necesarios para Tu felicidad, pero Tú, Señor, quieres compartir con nosotros Tu propia felicidad. Pero el hombre no resistió la prueba; habrías podido castigarlo como a los ángeles rechazándolo eternamente, pero aquí se manifestó Tu misericordia y Tus entrañas fueron sacudidas por una gran piedad y Tu Mismo prometiste reparar nuestra salvación. No nos castigaste como lo habíamos merecido debido al inconcebible abismo de Tu compasión. Que sea adorada Tu misericordia, oh Señor; la glorificaremos por los siglos. Y los ángeles se asombraron de la grandeza de misericordia que manifestaste a los hombres….."

"Adorado seas, nuestro Dios misericordioso,
Nuestro omnipotente Creador y Señor,
Te rendimos honor en la humildad más profunda,
Sumergiéndonos en el océano de Tu Divinidad. "(D. 1743 -1744)


Nuestro Señor da muchas gracias a las almas que tengan la Imagen

"Una vez vi al Señor Jesús con una túnica clara; eso fue en el invernadero. Escribe lo que te diré: Mi deleite es unirme a ti, espero con gran ansia y añoro este momento en que habitaré sacramentalmente en tu convento. Mi espíritu descansara en aquel convento, bendeciré especialmente las inmediaciones donde estará el convento. Por amor hacia ustedes alejaré todos los castigos que la justicia de Mi Padre administra merecidamente. 

Hija Mía, he inclinado Mi Corazón hacia tus suplicas: tu tarea y empeño aquí en la tierra es implorar la misericordia para el mundo entero. No encontrará alma ninguna la justificación hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia y por eso el primer domingo después de Pascua ha de ser la Fiesta de la Misericordia. Ese día los sacerdotes han de hablar a las almas sobre Mi misericordia
infinita. 

Te nombro dispensadora de Mi misericordia. Dile al confesor que la imagen esté expuesta en la iglesia y no en el convento dentro de la clausura. Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella." (D. 570)

Tres virtudes preferidas de Nuestra Madre la Santísima Virgen María

"Solemnidad a la Inmaculada Concepción. Antes de la Santa Comunión he visto a la Santísima Madre de una belleza inconcebible.

Sonriéndome me dijo: Hija Mía, por mandato de Dios, he de ser tu madre de modo exclusivo y especial, pero deseo que también tu seas Mi hija de modo especial. 

Deseo, amadísima hija Mía, que te ejercites en tres virtudes que son mis preferidas y que son las mas agradables [a] Dios: la primera es la humildad, humildad y todavía una vez mas humildad. La segunda virtud es la pureza; la tercera es el amor a Dios. 
Siendo Mi hija tienes que resplandecer de estas virtudes de modo especial. Tras la conversación me abrazó a su corazón y desapareció." (D. 1414-1415)


El sacerdote, cuando Me sustituye, no es él quien obra, sino Yo a traves de él

"Oh, qué grande es la gracia de tener al director espiritual. Se progresa mas rápidamente en las virtudes, se conoce mas claramente la voluntad de Dios, se la cumple mas fielmente, se avanza en un camino cierto y seguro. El director espiritual sabe evitar las rocas contra las cuales [el alma] podría estrellarse.

Dios me concedió esta gracia más bien tarde, pero gozo de ella mucho, viendo como Dios consiente los deseos del director espiritual. Menciono un solo hecho de entre un millar que me sucede. Como de costumbre, una noche pedí al Señor Jesús que me diera los puntos para la meditación del día siguiente [142]. Recibí la respuesta: Medita sobre el profeta Jonás y sobre su misión.

Agradecí al Señor, pero dentro de mí empecé a pensar: Que meditación tan diferente de otras. Sin embargo, con toda la fuerza del alma trataba de meditar y en aquel profeta me descubrí a mi, en el sentido de que yo también con frecuencia me excusaba delante de Dios [diciendo] que otra persona podría cumplir mejor su santa voluntad, sin entender que Dios lo puede todo, que tanto mas destaca todo su poder, cuanto mas mísero es el instrumento que utiliza. Dios me lo explicó.

Por la tarde hubo confesion de la Comunidad. Cuando presenté al director espiritual el temor que me envuelve a razon de esta misión a la que Dios me utiliza como un instrumento inhábil, el Padre espiritual me contestó que queramos o no queramos, debemos cumplir la voluntad de Dios y me dio el ejemplo del profeta Jonas. Terminada la confesión, contemplaba como el confesor sabia que Dios me había mandado meditar sobre Jonás, ya que yo no le había hablado de eso.

Entonces oí estas palabras: El sacerdote, cuando Me sustituye, no es él quien obra, sino Yo a traves de él, sus deseos son Mios. Veo como Jesús defiende a sus sustitutos. Él Mismo interviene en su actuar." (D. 331)

Trascendencia del mensaje de la Divina Misericordia


"Mayo de 1935. En un momento, cuando me di cuenta de los grandes designios de Dios respecto a mi, me asuste de su grandeza y me sentí completamente incapaz de cumplirlos y empecé a evitar interiormente las conversaciones con Él, y sustituía ese tiempo con la oración oral. Lo hacia de humildad, pero pronto conocí que no era una verdadera humildad, sino una gran tentación de Satanás.

Una vez, cuando en lugar de la oración interior comencé a leer un libro espiritual, oí en el alma estas palabras explicitas y fuertes: Preparas al mundo para Mi última venida. Estas palabras me conmovieron profundamente y aunque fingía como si no las hubiera oído, no obstante las comprendí bien y no tenia ninguna duda al respecto. 

Una vez, cansada de esta lucha de amor con Dios y de excusarme constantemente de ser incapaz de cumplir esta obra, quise salir de la capilla, pero alguna fuerza me detuvo, me sentía inmovilizada. Entonces oí estas palabras: Piensas salir de la capilla, pero no saldrás de Mí, porque estoy en todas partes; tú sola no podrás hacer nada para ti misma, pero Conmigo puedes todo." (Diario 429)

Acto de confiar el destino del mundo a la Divina Misericordia

Dios, Padre misericordioso,
que has revelado tu amor
en tu Hijo Jesucristo
y lo has derramado sobre nosotros
en el Espíritu Santo consolador,
te encomendamos hoy el destino
del mundo y de todo hombre.
Inclínate hacia nosotros,
pecadores; sana nuestra debilidad;
derrota todo mal;
haz que todos los habitantes
de la tierra experimenten tu misericordia,
para que en ti, Dios uno y trino,
encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Padre eterno,
por la dolorosa pasión
y resurrección de tu Hijo,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero. Amén.


Rezado el 17 de agosto del 2002 en Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia (Polonia), por el Papa JUAN PABLO II. 

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