Ads 468x60px

Recordar: Lo que hacemos al prójimo, se lo hacemos a Dios


"1934. Una vez vine a mi celda y estaba tan cansada que antes de comenzar a desvestirme tuve que descansar un momento, y cuando estaba desvestida, una de las hermanas me pidió que le trajera un vaso de agua caliente.

A pesar del cansancio, me vestí rápidamente y le traje el agua que (126) deseaba, aunque de la cocina a la celda había un buen trecho de camino y el barro llegaba a los tobillos.

Al entrar en mi celda vi. un copón con el Santísimo Sacramento y oí esta voz:

Toma este copón y llévalo al tabernáculo.


En un primer momento vacilé, pero me acerqué y cuando toqué el copón, oí estas palabras:

Con el mismo amor con que te acercas a Mí, acércate a cada una de las hermanas y todo lo que
haces a ellas Me lo haces a Mí. Después de un momento me di cuenta de que estaba sola." (Diario 285)

Sumisión a la Voluntad de Dios nos da paz


"En víspera de los ejercicios espirituales empecé a rogar que Jesús me diera al menos un poco de salud para que pudiera participar en los ejercicios, porque me sentía tan mal que posiblemente fuesen los últimos para mí.

Pero en cuanto empecé a rezar, sentí en seguida un extraño descontento; interrumpí la plegaria de súplica y me puse a agradecer al Señor por todo lo que me enviaba, sometiendome completamente a su santa voluntad, de inmediato sentí en el alma una profunda calma.

+ La fiel sumisión a la Voluntad de Dios siempre y en todas partes, en todos los casos y todas las
circunstancias de la vida, da a Dios una gran gloria; tal sumisión a la voluntad de Dios, a sus ojos tiene un valor mayor que largos ayunos, mortificaciones, y las mas severas penitencias.

Oh, qué grande es la recompensa por un solo acto de amorosa sumisión a la voluntad de Dios. Mientras lo escribo mi alma cae en éxtasis, ¡cuánto Dios la ama y de cuánta paz goza el alma ya aquí en la tierra! (Diario 724)

Sufrir sin quejarse


"Sufrir sin quejarse, consolar a los demás y ahorar sus propios sufrimientos en el Sacratisimo
Corazon de Jesús.

Todos los momentos libres de los deberes los pasaré a los pies del Santisimo Sacramento. A los pies del Señor buscaré luz, consuelo y fuerza.

Incesantemente mostraré el agradecimiento a Dios por la gran misericordia hacia mi, sin olvidarme jamas de los beneficios [que] me ofreció y especialmente la gracia de la vocacion.


Me esconderé entre las hermanas como una violeta pequeña entre las azucenas. Deseo
florecer para mi Creador y Señor, olvidarme de mi misma, anonadarme completamente a
favor de las almas inmortales es un deleita para mi." (Diario 224)

El amor puro


"El amor puro es capaz de grandes empresas y no lo destruyen ni las dificultades ni las contrariedades, si el amor [es] fuerte [a pesar] de grandes dificultades, también es perseverante en la vida cotidiana, gris, monótona. Sabe que para agradar a Dios, una cosa es necesaria, es decir hacer las cosas mas pequeñas con gran amor, amor y siempre amor.

El amor puro no se equivoca, tiene singularmente mucha luz y no hará nada que no agrade a Dios. Es ingenioso en hacer lo que es más agradable a Dios y no hay nadie que lo iguale; es feliz cuando puede anonadarse y arder como un sacrificio puro.

Cuanto más se entrega, tanto mas es feliz. Además, nadie sabe presentir los peligros desde tan lejos como él; sabe quitar la máscara y sabe con quién trata." (Diario 140)

Cuando tengamos sufrimientos más debemos orar


"Por la noche, al entrar en la pequeña capilla, oí en el alma estas palabras:

Hija Mía,
considera estas palabras: y sumido en la angustia, oraba mas tiempo.

Cuando empecé a reflexionar mas profundamente sobre ellas, mucha luz me ilumino que de tal fatigosa oración depende a veces nuestra salvación." (Diario 157)

"...En aquel momento mi mente fue iluminada de modo singular.
Delante de los ojos de mi alma pasó una visión, como aquella que el Señor Jesús tuvo en el
Huerto de los Olivos.

Primero los sufrimientos físicos y todas las circunstancias que los aumentan; los sufrimientos espirituales en toda su extensión y los de los cuales nadie sabrá.

En aquella visión entra todo: sospechas injustas, pérdida del propio buen nombre. He descrito eso de modo resumido, pero el conocimiento de eso fue tan claro que lo que viví después no difería en nada de lo que conocí en aquel momento.

Mi nombre debe ser “victima”. Cuando la visión terminó, un sudor frió fluyó por mi frente." (D. 135)

Muy importante en la vida espiritual la obediencia


En algún momento Jesús me dijo: Ve a la Madre Superiora y dile que te permita llevar el cilicio durante siete días, y durante la noche te levantarás una vez y vendrás a la capilla.

Contesté que sí, pero tuve cierta dificultad en hablar con la Superiora. Por la noche Jesús me preguntó: ¿Hasta cuando lo vas a aplazar?

Decidí decirlo a la Madre Superiora durante el primer encuentro. Al día siguiente, antes del medio día, vi que la Madre Superiora iba al refectorio y como la cocina, el refectorio y la habitación de Sor Luisa están casi contiguas, entonces invite a la Madre Superiora a la habitación de Sor Luisa y le comunique lo que el Señor Jesús solicitaba.

La Madre Superiora me contestó: No le permito llevar ningún cilicio. En absoluto. Si el Señor Jesús le da la fuerza de un gigante, yo le permitiré estas mortificaciones.

Me disculpé con la Madre por haberle ocupado el tiempo y salí de la habitación. Entonces vi. al Señor Jesús en la puerta de la cocina y dije al Señor: Me mandas ir a pedir estas mortificaciones y la Madre Superiora no quiere permitírmelas.

Entonces Jesús me dijo: Estuve aquí durante la conversación con la Superiora y sé todo. No exijo tus mortificaciones, sino la obediencia. Con ella Me das una gran gloria y adquieres méritos para ti." (Diario 28)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...