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viernes, febrero 01, 2013

Aprovechar todas las oportunidades

Aprovechemos para ofrecer todos nuestros cansancios y sufrimientos a Nuestro Querido Dios.

"¡Oh vida gris y monótona, cuantos tesoros encierras!

Ninguna hora se parece a la otra, pues la tristeza y la monotonía desaparecen cuando miro todo con los ojos de la fe.

La gracia que hay para mí en esta hora no se repetirá en la hora siguiente.

Me será dada en la hora siguiente, pero no será ya la misma. El tiempo pasa y no vuelve nunca.

L
o que contiene en si, no cambiaria jamás; lo sella con el sello para la eternidad. "(Diario 62)

jueves, enero 31, 2013

Ofreciendo nuestra enfermedad

"Hice una hora de adoración en agradecimiento por todas las gracias que me habian sido concedidas y por toda la enfermedad; la enfermedad tambien es una enorme gracia.

Estuve enferma cuatro meses pero no recuerdo que hubiera perdido por eso un solo minuto. Todo por Dios y por las almas, deseo serle fiel en todas partes.

En esa adoración conocí todo el cuidado y la bondad con la que Jesús me rodeaba y protegía de todo mal.

Jesús, Te doy gracias especialmente por haberme visitado en la soledad de mi celda y Te agradezco por haber inspirado a mis Superioras para que me enviaran a realizar ese tratamiento.

Concédeles, Jesús, la omnipotencia de Tu bendicion y recompénsales por todas las pérdidas sufridas por mí." (Diario 1062)

miércoles, enero 30, 2013

Abandono de uno mismo en Dios


Cuando Santa Faustina estaba muy enferma se abandonó a la Voluntad de Dios, y esto le trajo gran alegría y paz.

"Después del primer exámen el médico constató que el estado era grave. Sospecho hermana, que se trate de aquello por lo cual usted pregunta, pero, bueno, Dios todopoderoso lo puede todo.

Al entrar en mi habitación aislada, me sumergí en una oración de agradecimiento por todo lo que el Señor me había enviado a lo largo de toda mi vida, sometiendome completamente a su santísima voluntad. 

Un abismo de alegría y de paz inundó mi alma.

Sentía una paz tan profunda que si en aquel momento hubiera venido la muerte no le habría dicho espera, porque todavía tengo asuntos que arreglar.

No, la hubiera saludado con alegría, porque estoy preparada para el encuentro con el Señor no sólo desde hoy, sino desde el momento en que confié completamente en la Divina Misericordia, abandonándome plenamente a su santísima voluntad, llena de misericordia y de compasión. Sé lo que soy de por mí..." (Diario 1679)

Como un niño pequeño en brazos de su Madre, abandonémonos en los brazos de Dios Misericordioso.

Aquí un excelente libro electrónico que nos habla precisamente de esto del Abandono confiado en la Divina Providencia. Click para descargar (o en la imagen de arriba) y luego hacer guardar con boton derecho.

martes, enero 29, 2013

El mensaje de la Misericordia divina: Una forma de vida


El mensaje de la Divina Misericordia se trata de más que de una devoción: es una Forma de Vida.

Mientras que es importante y apropiado venerar la imagen del Salvador Misericordioso y rezar a las 3 de la tarde el Viacrucis, o la Coronilla a la divina Misericordia todos los días, si estas acciones no nos llevan a una confianza más profunda en Dios, a una capacidad mayor de perdonar a aquellos que nos han ofendido y a un deseo más fuerte de ser misericordiosos con los demás, entonces los aspectos devocionales han hecho poco para acercarnos a Jesús.

Es importante que entendamos la necesidad diaria de hacer obras de misericordia, especialmente con los marginados, los ignorados, los rechazados, los incapacitados, los ancianos y los moribundos.



Autor: Bryan S.Tatcher, Apóstoles Eucarísticos de la Divina Misericordia.
Libro: La Divina Misericordia una forma de Vida

domingo, enero 27, 2013

Siempre podemos volver a empezar no importa que


Un consejo muy provechoso.


Si alguien no ha hecho una confesión general de toda su vida, sepa que le servirá de gran provecho para su adelanto espiritual y para la paz de su espíritu el que se consiga un librito que hable acerca de como hacer una buena confesión y lo lea despacio dos o tres veces, y despues busque un seacerdote comprensivo y muy espiritual y haga una confesión de todos los pecados que recuerde de su vida.


Aquí una "Guía para hacer una buena confesión" puedes bajarla e imprimirla.


Vera que alegría tan profunda la que va a sentir. Es un comenzar una nueva etapa de su vida en cero pecados.


Es un "borron y cuenta nueva".


Y pídale al confesor que le conceda tambien la absolución de todos aquellos pecados que se le hayan olvidado o se le hayan quedado sin confesar. Entonces sí que se cumplirá lo que dijo Jesús: "A todo el que le perdonen los pecados le quedan perdonados" (Jn. 20,23)

Pedir esto es como repetir lo que el salmista le suplicaba al Señor: "Oh Dios: perdóname los pecados que se me ocultan" (Salmo 18). Y Jesucristo nos dirá lo que le dijo al paralítico y a la pecadora: "tus pecados quedan perdonados".

¿Qué mejor nos puede decir?
Será la más consoladora de todas sus noticias.

Aquí un artículo de la Misericordia de Dios con todos nosotros los pecadores.

Fuente: Combate espíritual. P. Lorenzo Scúpoli

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